La inversión no tiene que ver con responsabilidad y misión, mucho menos con sueños y esperanzas. La inversión consiste en interés y concentración, en conocimiento y perspicacia. Esencialmente, la inversión es un juego de competencia por la capacidad de supervivencia. Los inversores navegan por las mareas del mercado, donde hay trampas en todas partes, oportunidades en todas partes, riesgos en las oportunidades, y trampas en los riesgos. La clave está en si puedes evitar los riesgos y las trampas, y en si puedes ganar oportunidades y beneficios. Quienes creen ciegamente en las palabras grandilo
Ver originales