
El Tribunal de Xingqing, en Ningxia (China), resolvió el 2 de abril un caso de disputa por inversión fiduciaria de criptomonedas. El demandante, Wei, confió el capital al demandado, Li y Hu, para que operaran conjuntamente inversiones en criptomonedas. En una etapa inicial se obtuvieron algunos beneficios y se recibieron dividendos, pero posteriormente, al solicitar la devolución del capital invertido sin éxito, interpuso una demanda alegando “enriquecimiento injustificado”. Tras revisar el caso, el tribunal encontró que la causa de la demanda estaba claramente desviada de la verdadera relación jurídica del asunto. El juez a cargo inició de forma proactiva una explicación jurídica; la controversia terminó en un acuerdo de conciliación.
Lo más digno de atención en este caso no es el resultado final de la conciliación, sino que el demandante estuvo a punto de perderlo todo por haber elegido mal el “fundamento legal”.
Wei eligió “enriquecimiento injustificado” como motivo de la demanda. El enriquecimiento injustificado, en el plano jurídico, se refiere a que una parte obtiene beneficios del patrimonio de la otra sin base legal, lo cual es un marco jurídico completamente distinto a la “relación contractual de encargo”. Los contenidos probatorios requeridos y la distribución de responsabilidades difieren considerablemente. Después de detectar esta desviación, el juez a cargo explicó de manera proactiva al demandante: si continuaba demandando por enriquecimiento injustificado, con las pruebas existentes la probabilidad de perder era más alta; una vez que perdiera, el demandante necesitaría volver a recopilar pruebas y presentar otra demanda, esta vez como disputa de contrato de encargo, lo que implicaría un gran gasto de tiempo y esfuerzo.
El juez también analizó simultáneamente los pros y los contras para la parte demandada: aunque el demandante eligió una causa de demanda inadecuada, entre las dos partes sí existe una relación real de inversión por encargo; la pretensión del demandante de exigir la devolución tiene base fáctica. Si el caso avanzaba como litigio por disputa de contrato de encargo, es muy probable que el demandado asuma la responsabilidad de devolver. Esta “explicación legal en doble vía” llevó a ambas partes a reevaluar sus riesgos litigiosos y, finalmente, facilitó la conciliación.
Este caso también revela la lógica principal de adjudicación de los tribunales chinos en contratos de inversión fiduciaria en criptomonedas. Según las opiniones judiciales del Tribunal Popular Supremo, la eficacia de los contratos de inversión fiduciaria en criptomonedas toma como línea divisoria el 4 de septiembre de 2017.
Ese día, el Banco Popular de China y otros siete ministerios y comisiones emitieron el “Anuncio sobre la prevención de riesgos de financiación mediante la emisión de tokens”, que prohibía explícitamente la financiación mediante la emisión de tokens. Los contratos de inversión fiduciaria en criptomonedas firmados después de esta fecha deben considerarse inválidos, porque la agencia implica actividades ilegales, y los tribunales populares deben reconocer la invalidez del contrato.
Después de declarar la invalidez del contrato, las pérdidas que las partes hayan sufrido serán consideradas principalmente con base en las causas de la ocurrencia de la materia encomendada por encargo, y se distribuirá la correspondiente responsabilidad según el grado de culpa de cada parte. Esto significa que, aun cuando el contrato sea inválido, si el receptor de la encomienda tiene una culpa claramente evidente, aún podría ser condenado a asumir cierta proporción de la responsabilidad por daños y perjuicios.
Después de cerrar el caso, el juez a cargo señaló especialmente que las disputas de encargo derivadas de inversiones en criptomonedas han aumentado de manera continua en los últimos años, y que los inversores en general tienen un conocimiento insuficiente sobre los riesgos legales pertinentes:
Riesgo de eficacia del contrato: los contratos de inversión fiduciaria en criptomonedas firmados después del 4 de septiembre de 2017 pueden, bajo el marco legal chino, considerarse inválidos; las pérdidas solo pueden repartirse según la culpa, y no reclamarse la devolución íntegra con base en el contrato
Riesgo de elección de la causa de la demanda: elegir mal la relación jurídica no solo puede llevar directamente a una sentencia desfavorable, sino también causar una pérdida doble en tiempo y costos del litigio; la relación jurídica central de las disputas de inversión por encargo es el contrato de encargo, no el enriquecimiento injustificado
Riesgo de la carga de la prueba: los requisitos probatorios de diferentes relaciones jurídicas son completamente distintos; elegir una causa de demanda correcta permite asignar correctamente la carga de la prueba y evitar perder casos potencialmente ganables por insuficiencia probatoria
Depende del momento en que se firme el contrato. Los contratos de inversión confiada firmados antes del 4 de septiembre de 2017 pueden, si se cumplen los requisitos del contrato de encargo, considerarse válidos. Los contratos firmados después del 4 de septiembre de 2017, debido a que la materia encomendada implica actividades ilegales, normalmente los tribunales consideran inválido el contrato; las pérdidas de las partes se reparten según sus respectivos grados de culpa, y el contrato en sí no está protegido por la ley.
Primero, se debe identificar con precisión si la relación legal entre las dos partes constituye un contrato de encargo, y no un enriquecimiento injustificado u otro marco. En segundo lugar, se debe evaluar la eficacia del contrato: si el contrato puede considerarse inválido, se deben preparar con anticipación las pruebas relacionadas con la determinación de la culpa. La lección de este caso para el demandante es clara: elegir mal la causa de la demanda no solo incrementa el riesgo de perder, sino que también puede causar una pérdida doble en tiempo y costos del litigio.
Es posible, pero el estándar es diferente. Bajo un contrato inválido, el tribunal examinará las causas del desarrollo de la actividad de inversión por encargo y el grado de culpa de cada parte, y repartirá la responsabilidad por las pérdidas en proporción. Si el receptor de la encomienda presenta una culpa evidente en la relación de encargo (como la apropiación indebida de fondos), aún puede ser condenado a asumir la correspondiente responsabilidad por la indemnización, pero por lo general es inferior al estándar de devolución íntegra aplicable cuando el contrato es válido.