Cuando vas a pasear por el centro comercial, y tienes que irte temprano,


en la entrada el guardia de seguridad me llamó: “¡Espera un momento! ¿Qué llevas en la ropa, que te queda tan abultada?”
Con rabia, levanté la ropa y grité: “¡Es carne, es carne, la mía!”
Ver originales
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado