Durante esta semana, el Banco de Inglaterra confirmó su postura respecto a las tasas de interés, optando por la estabilidad en un contexto económico complejo e incierto. A pesar de las presiones y expectativas difundidas entre los operadores del mercado, el Gobernador Andrew Bailey dirigió el Comité de Política Monetaria hacia una decisión conservadora, reflejando una mayor prudencia en comparación con las señales que circulaban en las semanas anteriores.
Bailey elige la estabilidad: la votación de febrero
La decisión de mantener la tasa de interés en el 3,75% fue alcanzada tras una votación cerrada por parte del Comité, con un resultado de 5 votos en contra de recortar frente a 4 votos a favor. Bailey, en su papel decisivo, optó por no proceder con recortes adicionales, un cambio respecto a lo que había defendido en el mes anterior de diciembre, cuando apoyó un relajamiento de la política monetaria. Según la información difundida por Jin10, el Gobernador indicó en su declaración oficial que podrían abrirse márgenes para futuros recortes de tasas si las condiciones económicas lo permitieran. A pesar de esta señal de posible flexibilidad futura, el Comité consideró oportuno esperar antes de tomar nuevas medidas.
La sorprendente votación de los cuatro miembros acomodaticios
Uno de los aspectos que más desconcertó a los operadores del mercado fue la magnitud del frente disidente dentro del Comité. Cuatro miembros —Dingra, Taylor, Ramsden y Briden— votaron a favor de un recorte de tasas, un resultado mucho mayor que las dos o tres disidencias que el mercado había previsto. Esta ampliación del consenso hacia una postura más acomodaticia revela una tensión interna significativa sobre la dirección de la política monetaria. Los actas de la reunión destacaron consideraciones importantes, señalando condiciones de “crecimiento económico en desaceleración y márgenes de trabajo en expansión”, mientras que los riesgos al alza para la inflación son “menos pronunciados en comparación con lo observado anteriormente”.
Inflación y crecimiento: las nuevas previsiones del banco central
Las proyecciones económicas elaboradas por el banco central requirieron una revisión significativa a la baja de las estimaciones de crecimiento para el año en curso. La tasa de expansión se redujo del 1,2% previo al 0,9%, señalando una desaceleración más marcada de lo que inicialmente se esperaba. También para 2027, las previsiones se ajustaron a la baja, bajando del 1,6% al 1,5%, aunque para 2028 se mantiene una perspectiva ligeramente positiva con una estimación del 1,9%, en ligera mejora respecto a la previsión anterior del 1,8%. En cuanto a la inflación, el banco central sigue orientado hacia una convergencia gradual hacia el objetivo del 2% para abril, con expectativas de que el nivel se mantenga por debajo de este umbral durante la mayor parte de 2027, una señal tranquilizadora para la estabilidad de los precios a medio plazo.
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El Banco de Inglaterra mantiene las tasas a pesar de las presiones del mercado
Durante esta semana, el Banco de Inglaterra confirmó su postura respecto a las tasas de interés, optando por la estabilidad en un contexto económico complejo e incierto. A pesar de las presiones y expectativas difundidas entre los operadores del mercado, el Gobernador Andrew Bailey dirigió el Comité de Política Monetaria hacia una decisión conservadora, reflejando una mayor prudencia en comparación con las señales que circulaban en las semanas anteriores.
Bailey elige la estabilidad: la votación de febrero
La decisión de mantener la tasa de interés en el 3,75% fue alcanzada tras una votación cerrada por parte del Comité, con un resultado de 5 votos en contra de recortar frente a 4 votos a favor. Bailey, en su papel decisivo, optó por no proceder con recortes adicionales, un cambio respecto a lo que había defendido en el mes anterior de diciembre, cuando apoyó un relajamiento de la política monetaria. Según la información difundida por Jin10, el Gobernador indicó en su declaración oficial que podrían abrirse márgenes para futuros recortes de tasas si las condiciones económicas lo permitieran. A pesar de esta señal de posible flexibilidad futura, el Comité consideró oportuno esperar antes de tomar nuevas medidas.
La sorprendente votación de los cuatro miembros acomodaticios
Uno de los aspectos que más desconcertó a los operadores del mercado fue la magnitud del frente disidente dentro del Comité. Cuatro miembros —Dingra, Taylor, Ramsden y Briden— votaron a favor de un recorte de tasas, un resultado mucho mayor que las dos o tres disidencias que el mercado había previsto. Esta ampliación del consenso hacia una postura más acomodaticia revela una tensión interna significativa sobre la dirección de la política monetaria. Los actas de la reunión destacaron consideraciones importantes, señalando condiciones de “crecimiento económico en desaceleración y márgenes de trabajo en expansión”, mientras que los riesgos al alza para la inflación son “menos pronunciados en comparación con lo observado anteriormente”.
Inflación y crecimiento: las nuevas previsiones del banco central
Las proyecciones económicas elaboradas por el banco central requirieron una revisión significativa a la baja de las estimaciones de crecimiento para el año en curso. La tasa de expansión se redujo del 1,2% previo al 0,9%, señalando una desaceleración más marcada de lo que inicialmente se esperaba. También para 2027, las previsiones se ajustaron a la baja, bajando del 1,6% al 1,5%, aunque para 2028 se mantiene una perspectiva ligeramente positiva con una estimación del 1,9%, en ligera mejora respecto a la previsión anterior del 1,8%. En cuanto a la inflación, el banco central sigue orientado hacia una convergencia gradual hacia el objetivo del 2% para abril, con expectativas de que el nivel se mantenga por debajo de este umbral durante la mayor parte de 2027, una señal tranquilizadora para la estabilidad de los precios a medio plazo.