Los recientes comentarios de Brian Moynihan, CEO de Bank of America, han reavivado el debate sobre la capacidad de las stablecoin para desestabilizar el sistema bancario tradicional. Durante una conferencia dirigida a inversores, Moynihan expresó preocupaciones concretas respecto a una posible salida masiva de capitales de los bancos hacia los tokens digitales vinculados al dólar. Aunque el ejecutivo aseguró que su institución sabrá adaptarse a este escenario, lanzó una advertencia significativa al Congreso: la migración de triliones de depósitos podría erosionar los cimientos del crédito tradicional.
La alarma del CEO de Bank of America sobre la estructura normativa
Brian Moynihan ilustró un escenario alarmante durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025. Según el CEO, hasta 6 trilones de dólares en depósitos podrían trasladarse hacia stablecoins y instrumentos relacionados que ofrecen rendimientos comparables a inversiones tradicionales. Este fenómeno representaría una reducción drástica de la base de financiamiento sobre la cual los bancos construyen su actividad crediticia. Moynihan no descartó que Bank of America continúe satisfaciendo la demanda de los clientes “cualquier cosa que pueda surgir”, pero destacó que esa no es su principal preocupación.
La alarma lanzada por Moynihan refleja las posiciones oficiales de la American Bankers Association (ABA), que representa a más de 100 instituciones financieras comunitarias. La asociación ha solicitado recientemente al Senado de EE. UU. que cierre lo que define como “vacíos regulatorios peligrosos” en la legislación sobre stablecoins. En una comunicación fechada el 5 de enero, la ABA denunció cómo los emisores de stablecoins están encontrando formas cada vez más sofisticadas de ofrecer incentivos similares a tasas de interés, a pesar de las prohibiciones estatutarias sobre pagos directos.
Triliones de depósitos en riesgo: el mecanismo de migración
La preocupación subyacente a los comentarios de Moynihan es fácilmente comprensible: los depósitos no representan simplemente una recolección de fondos, sino la infraestructura fundamental del sistema de crédito. Cuando los depositantes retiran dinero de los bancos para comprar stablecoins o productos relacionados, la capacidad de otorgar préstamos disminuye proporcionalmente. Esta compresión de los financiamientos obliga a los bancos a recurrir más al financiamiento mayorista, un mecanismo de aprovisionamiento que implica costos significativamente más altos.
Bank of America cerró 2025 con 2 trilones de dólares en depósitos. Incluso solo una fracción de esta liquidez, si migrara hacia las blockchain, representaría una pérdida considerable. El efecto en cascada sería previsible: costos de financiamiento más altos se traducirían en tasas de interés más elevadas en los préstamos, dañando principalmente a las pequeñas y medianas empresas que dependen del crédito bancario para sus operaciones.
La Ley GENIUS y los debates legislativos en curso
La Ley GENIUS, introducida el año pasado, representa el intento federal de establecer un marco normativo para los emisores de stablecoin. Sin embargo, el sector bancario ha sostenido que la legislación no prevé suficientes salvaguardas para impedir que las stablecoins operen como sustitutos efectivos de los depósitos tradicionales generadores de intereses. Aunque el Senado ha discutido en las últimas semanas modificaciones legislativas sobre la estructura del mercado de criptomonedas, el progreso se ha estancado tras la retirada del apoyo de Coinbase, señalando divisiones internas incluso en el sector cripto.
Los bancos piden medidas regulatorias más estrictas, específicamente destinadas a impedir que los emisores de stablecoins creen productos que repliquen las características de las cuentas de depósito remuneradas. Brian Moynihan ha declarado explícitamente que expresó esta preocupación al Congreso, calificándola como la cuestión más urgente para todo el sector financiero tradicional.
La fractura en el sector bancario: visiones divergentes del riesgo
No todos los gigantes financieros comparten el nivel de alarma expresado por Moynihan y la ABA. JPMorgan, interrogada directamente sobre la posibilidad de que las stablecoins representen un riesgo sistémico, ha minimizado la amenaza. Un portavoz de la institución declaró a CoinDesk que “históricamente siempre ha habido diferentes niveles de dinero en circulación, incluyendo el gestionado por bancos centrales y el dinero institucional y comercial.” Según el banco, esta estructura multinivel no cambiará fundamentalmente; al contrario, simplemente surgen diferentes casos de uso complementarios para los tokens de depósito y las stablecoins junto a las formas tradicionales de pago.
Este desacuerdo refleja una fractura más amplia dentro de la industria bancaria respecto a las implicaciones reales de las stablecoins. Mientras las bancos comunitarios y Bank of America lanzan alarmas específicas sobre la pérdida de depósitos, las megabancos adoptan un tono más tranquilizador, sugiriendo que el sistema financiero siempre ha absorbido innovaciones paralelas.
Las implicaciones futuras y el papel de Brian Moynihan
Los próximos desarrollos legislativos determinarán si las alarmas de Moynihan resultarán fundadas o excesivamente cautelosas. La posición del CEO de Bank of America sigue siendo central en el debate regulatorio, dada la influencia de la institución y la credibilidad del dirigente en el ecosistema financiero estadounidense. Si el Congreso no adopta medidas preventivas suficientes, la salida de capitales podría realmente desestabilizar el sistema de financiamiento tradicional, con consecuencias tangibles para quienes dependen de préstamos bancarios. Sin embargo, si la amenaza resulta ser menor de lo previsto, como sugiere JPMorgan, el sistema podría absorberla sin mayores traumatismos, redefiniendo simplemente sus equilibrios en el nuevo panorama de recursos digitales.
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Moynihan advierte: las stablecoins podrían sustraer billones a los depósitos bancarios
Los recientes comentarios de Brian Moynihan, CEO de Bank of America, han reavivado el debate sobre la capacidad de las stablecoin para desestabilizar el sistema bancario tradicional. Durante una conferencia dirigida a inversores, Moynihan expresó preocupaciones concretas respecto a una posible salida masiva de capitales de los bancos hacia los tokens digitales vinculados al dólar. Aunque el ejecutivo aseguró que su institución sabrá adaptarse a este escenario, lanzó una advertencia significativa al Congreso: la migración de triliones de depósitos podría erosionar los cimientos del crédito tradicional.
La alarma del CEO de Bank of America sobre la estructura normativa
Brian Moynihan ilustró un escenario alarmante durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025. Según el CEO, hasta 6 trilones de dólares en depósitos podrían trasladarse hacia stablecoins y instrumentos relacionados que ofrecen rendimientos comparables a inversiones tradicionales. Este fenómeno representaría una reducción drástica de la base de financiamiento sobre la cual los bancos construyen su actividad crediticia. Moynihan no descartó que Bank of America continúe satisfaciendo la demanda de los clientes “cualquier cosa que pueda surgir”, pero destacó que esa no es su principal preocupación.
La alarma lanzada por Moynihan refleja las posiciones oficiales de la American Bankers Association (ABA), que representa a más de 100 instituciones financieras comunitarias. La asociación ha solicitado recientemente al Senado de EE. UU. que cierre lo que define como “vacíos regulatorios peligrosos” en la legislación sobre stablecoins. En una comunicación fechada el 5 de enero, la ABA denunció cómo los emisores de stablecoins están encontrando formas cada vez más sofisticadas de ofrecer incentivos similares a tasas de interés, a pesar de las prohibiciones estatutarias sobre pagos directos.
Triliones de depósitos en riesgo: el mecanismo de migración
La preocupación subyacente a los comentarios de Moynihan es fácilmente comprensible: los depósitos no representan simplemente una recolección de fondos, sino la infraestructura fundamental del sistema de crédito. Cuando los depositantes retiran dinero de los bancos para comprar stablecoins o productos relacionados, la capacidad de otorgar préstamos disminuye proporcionalmente. Esta compresión de los financiamientos obliga a los bancos a recurrir más al financiamiento mayorista, un mecanismo de aprovisionamiento que implica costos significativamente más altos.
Bank of America cerró 2025 con 2 trilones de dólares en depósitos. Incluso solo una fracción de esta liquidez, si migrara hacia las blockchain, representaría una pérdida considerable. El efecto en cascada sería previsible: costos de financiamiento más altos se traducirían en tasas de interés más elevadas en los préstamos, dañando principalmente a las pequeñas y medianas empresas que dependen del crédito bancario para sus operaciones.
La Ley GENIUS y los debates legislativos en curso
La Ley GENIUS, introducida el año pasado, representa el intento federal de establecer un marco normativo para los emisores de stablecoin. Sin embargo, el sector bancario ha sostenido que la legislación no prevé suficientes salvaguardas para impedir que las stablecoins operen como sustitutos efectivos de los depósitos tradicionales generadores de intereses. Aunque el Senado ha discutido en las últimas semanas modificaciones legislativas sobre la estructura del mercado de criptomonedas, el progreso se ha estancado tras la retirada del apoyo de Coinbase, señalando divisiones internas incluso en el sector cripto.
Los bancos piden medidas regulatorias más estrictas, específicamente destinadas a impedir que los emisores de stablecoins creen productos que repliquen las características de las cuentas de depósito remuneradas. Brian Moynihan ha declarado explícitamente que expresó esta preocupación al Congreso, calificándola como la cuestión más urgente para todo el sector financiero tradicional.
La fractura en el sector bancario: visiones divergentes del riesgo
No todos los gigantes financieros comparten el nivel de alarma expresado por Moynihan y la ABA. JPMorgan, interrogada directamente sobre la posibilidad de que las stablecoins representen un riesgo sistémico, ha minimizado la amenaza. Un portavoz de la institución declaró a CoinDesk que “históricamente siempre ha habido diferentes niveles de dinero en circulación, incluyendo el gestionado por bancos centrales y el dinero institucional y comercial.” Según el banco, esta estructura multinivel no cambiará fundamentalmente; al contrario, simplemente surgen diferentes casos de uso complementarios para los tokens de depósito y las stablecoins junto a las formas tradicionales de pago.
Este desacuerdo refleja una fractura más amplia dentro de la industria bancaria respecto a las implicaciones reales de las stablecoins. Mientras las bancos comunitarios y Bank of America lanzan alarmas específicas sobre la pérdida de depósitos, las megabancos adoptan un tono más tranquilizador, sugiriendo que el sistema financiero siempre ha absorbido innovaciones paralelas.
Las implicaciones futuras y el papel de Brian Moynihan
Los próximos desarrollos legislativos determinarán si las alarmas de Moynihan resultarán fundadas o excesivamente cautelosas. La posición del CEO de Bank of America sigue siendo central en el debate regulatorio, dada la influencia de la institución y la credibilidad del dirigente en el ecosistema financiero estadounidense. Si el Congreso no adopta medidas preventivas suficientes, la salida de capitales podría realmente desestabilizar el sistema de financiamiento tradicional, con consecuencias tangibles para quienes dependen de préstamos bancarios. Sin embargo, si la amenaza resulta ser menor de lo previsto, como sugiere JPMorgan, el sistema podría absorberla sin mayores traumatismos, redefiniendo simplemente sus equilibrios en el nuevo panorama de recursos digitales.