El análisis técnico frente al oro es como intentar razonar con un idiota: la lógica está ahí, pero los resultados son una tontería. Lo más doloroso no es estar atrapado, sino ver cómo se dispara al cielo mientras tu posición está más limpia que tu cara. Es como si ya hubieras visto a través de las tretas del idiota, y esta vez realmente quisiera regalarte un Ferrari, pero por desconfianza, tiraste las llaves del coche al alcantarillado.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
El análisis técnico frente al oro es como intentar razonar con un idiota: la lógica está ahí, pero los resultados son una tontería. Lo más doloroso no es estar atrapado, sino ver cómo se dispara al cielo mientras tu posición está más limpia que tu cara. Es como si ya hubieras visto a través de las tretas del idiota, y esta vez realmente quisiera regalarte un Ferrari, pero por desconfianza, tiraste las llaves del coche al alcantarillado.