Un año extraordinario: ganancias sin precedentes desde 1979
Los metales preciosos cerraron 2025 con rendimientos espectaculares que no tienen comparación en décadas. El oro experimentó un avance interanual del 64,6%, mientras que la plata se disparó un 148% — ambos registrando sus mejores desempeños desde 1979. El platino no se quedó atrás con una ganancia del 127%, la mayor desde que inició su cotización en 1987, mientras que el paladio acumuló un aumento del 77,5%, su mejor año en 15 años.
Estos números reflejan un cambio fundamental en la percepción del mercado hacia los activos refugio en un contexto de incertidumbre económica y política global.
Volatilidad extrema durante el período festivo: máximos y caídas bruscas
Durante los últimos días de diciembre, los metales preciosos experimentaron fluctuaciones dramáticas. El oro alcanzó la cifra histórica de 4.550 dólares por onza troy en el Boxing Day, mientras que la plata tocó un máximo de 84 dólares por onza troy en las primeras horas del 29 de diciembre — un nivel sin precedentes. El platino llegó a los 2.490 dólares por onza troy, y el paladio se aproximó a los 2.000 dólares por onza troy, tocando su máximo en tres años.
Sin embargo, la menor liquidez característica del período vacacional amplificó estos movimientos en ambas direcciones. La corrección fue particularmente severa en la plata: el metal blanco cayó más de 10 dólares el 29 de diciembre, marcando la peor jornada porcentual en más de cinco años. Este movimiento acelerado generó llamadas de margen y probables liquidaciones forzadas, especialmente tras el incremento de requisitos de garantía por parte de CME (operadora de COMEX) y de la Bolsa de Futuros de Shanghái.
Factores clave detrás del movimiento alcista en metales preciosos
La presión alcista en la onza troy de plata recibió soporte adicional de múltiples factores estructurales. La preocupación por la oferta física limitada, la disminución de inventarios en China, la reducción de existencias en COMEX y las nuevas restricciones a la exportación chinas que entrarán en vigor a principios de 2026 convergieron para favorecer a estos activos.
La menor liquidez del mercado durante las festividades funcionó como catalizador para amplificar los movimientos de precios en ambas direcciones.
2026 comienza con renovado impulso alcista
Con la llegada del nuevo año, los precios de los metales preciosos reanudaron su trayectoria ascendente. El oro avanzó casi un 3% para situarse en 4.450 dólares por onza troy, mientras que la plata ganó más del 5% hasta alcanzar los 76,6 dólares por onza troy. Ambos metales continúan consolidando ganancias en lo que va del nuevo año.
Este impulso renovado responde a cambios en el panorama macroeconómico. La acción militar estadounidense en Venezuela intensificó la búsqueda de activos de protección. Simultáneamente, el índice manufacturero ISM de Estados Unidos registró su lectura más débil en 14 meses durante diciembre, ejerciendo presión bajista sobre el dólar estadounidense e incrementando las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
En este contexto de debilidad del dólar y expectativas de política monetaria más flexible, los metales preciosos sin rendimiento explícito como el oro y la plata encuentran un terreno favorable para extender sus ganancias.
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La plata y otros metales preciosos rompen récords históricos en cierre de 2025
Un año extraordinario: ganancias sin precedentes desde 1979
Los metales preciosos cerraron 2025 con rendimientos espectaculares que no tienen comparación en décadas. El oro experimentó un avance interanual del 64,6%, mientras que la plata se disparó un 148% — ambos registrando sus mejores desempeños desde 1979. El platino no se quedó atrás con una ganancia del 127%, la mayor desde que inició su cotización en 1987, mientras que el paladio acumuló un aumento del 77,5%, su mejor año en 15 años.
Estos números reflejan un cambio fundamental en la percepción del mercado hacia los activos refugio en un contexto de incertidumbre económica y política global.
Volatilidad extrema durante el período festivo: máximos y caídas bruscas
Durante los últimos días de diciembre, los metales preciosos experimentaron fluctuaciones dramáticas. El oro alcanzó la cifra histórica de 4.550 dólares por onza troy en el Boxing Day, mientras que la plata tocó un máximo de 84 dólares por onza troy en las primeras horas del 29 de diciembre — un nivel sin precedentes. El platino llegó a los 2.490 dólares por onza troy, y el paladio se aproximó a los 2.000 dólares por onza troy, tocando su máximo en tres años.
Sin embargo, la menor liquidez característica del período vacacional amplificó estos movimientos en ambas direcciones. La corrección fue particularmente severa en la plata: el metal blanco cayó más de 10 dólares el 29 de diciembre, marcando la peor jornada porcentual en más de cinco años. Este movimiento acelerado generó llamadas de margen y probables liquidaciones forzadas, especialmente tras el incremento de requisitos de garantía por parte de CME (operadora de COMEX) y de la Bolsa de Futuros de Shanghái.
Factores clave detrás del movimiento alcista en metales preciosos
La presión alcista en la onza troy de plata recibió soporte adicional de múltiples factores estructurales. La preocupación por la oferta física limitada, la disminución de inventarios en China, la reducción de existencias en COMEX y las nuevas restricciones a la exportación chinas que entrarán en vigor a principios de 2026 convergieron para favorecer a estos activos.
La menor liquidez del mercado durante las festividades funcionó como catalizador para amplificar los movimientos de precios en ambas direcciones.
2026 comienza con renovado impulso alcista
Con la llegada del nuevo año, los precios de los metales preciosos reanudaron su trayectoria ascendente. El oro avanzó casi un 3% para situarse en 4.450 dólares por onza troy, mientras que la plata ganó más del 5% hasta alcanzar los 76,6 dólares por onza troy. Ambos metales continúan consolidando ganancias en lo que va del nuevo año.
Este impulso renovado responde a cambios en el panorama macroeconómico. La acción militar estadounidense en Venezuela intensificó la búsqueda de activos de protección. Simultáneamente, el índice manufacturero ISM de Estados Unidos registró su lectura más débil en 14 meses durante diciembre, ejerciendo presión bajista sobre el dólar estadounidense e incrementando las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
En este contexto de debilidad del dólar y expectativas de política monetaria más flexible, los metales preciosos sin rendimiento explícito como el oro y la plata encuentran un terreno favorable para extender sus ganancias.