La distribución de la liquidez recién creada no es muy bonita cuando la miras más de cerca. Todo el mundo habla de cómo la inyección de dinero de los bancos centrales provocará inflación, pero aquí está el asunto: el mercado de bonos tradicional parece extrañamente tranquilo al respecto. ¿Por qué? Porque lo que realmente enfrentamos no será inflación de precios al consumidor en la caja, sino inflación de activos financieros. Cuando los bancos centrales inundan el sistema con liquidez, la mayor parte de ese dinero no llega a la calle principal. En cambio, se concentra en los mercados financieros, inflando los precios de las acciones, las valoraciones de las criptomonedas y los activos alternativos. Esa es la verdadera jugada que sucede tras bambalinas. La erosión del poder adquisitivo afecta primero a los poseedores de activos, lo que tiene enormes consecuencias distributivas en las clases de riqueza.
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SchrodingerAirdrop
· hace6h
¡Vaya, otra vez con este esquema? La liquidez fluye completamente hacia el lado de los activos, ¿y los minoristas todavía están esperando que llegue el trickle down? Jaja
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BridgeJumper
· hace6h
En pocas palabras, es la lógica de cortar el césped, ¿verdad? El dinero impreso simplemente no llega a las manos de la gente común.
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GasFeeSobber
· hace7h
La distribución de liquidez realmente duele, en realidad es un juego para cortar cebolletas.
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GasFeeNightmare
· hace7h
Otra vez con el mismo discurso... El dinero siempre fluye hacia los ricos, los de abajo se quedan con las sobras.
La distribución de la liquidez recién creada no es muy bonita cuando la miras más de cerca. Todo el mundo habla de cómo la inyección de dinero de los bancos centrales provocará inflación, pero aquí está el asunto: el mercado de bonos tradicional parece extrañamente tranquilo al respecto. ¿Por qué? Porque lo que realmente enfrentamos no será inflación de precios al consumidor en la caja, sino inflación de activos financieros. Cuando los bancos centrales inundan el sistema con liquidez, la mayor parte de ese dinero no llega a la calle principal. En cambio, se concentra en los mercados financieros, inflando los precios de las acciones, las valoraciones de las criptomonedas y los activos alternativos. Esa es la verdadera jugada que sucede tras bambalinas. La erosión del poder adquisitivo afecta primero a los poseedores de activos, lo que tiene enormes consecuencias distributivas en las clases de riqueza.