La fiscalía de la zona de Manhattan, Nueva York, se pronunció recientemente sobre la conformidad en la industria de las criptomonedas: las actividades relacionadas con criptomonedas sin licencia deberían ser consideradas delitos penales. La lógica detrás de esta postura es bastante clara: actualmente, los activos criptográficos aún presentan lagunas en el marco regulatorio para la lucha contra el lavado de dinero y el crimen organizado.
En concreto, las autoridades han planteado varias demandas clave: primero, que todas las operaciones con criptomonedas deben contar con una licencia legal; segundo, que se aplique de manera obligatoria el sistema KYC (Conoce a tu Cliente) para garantizar la trazabilidad de la identidad. Aunque estas exigencias parecen rutinarias, representan una presión real sobre las áreas grises que han evitado la regulación durante mucho tiempo.
Aún más importante es la mención específica a canales como los cajeros automáticos de criptomonedas. Estos dispositivos de autoservicio prometen mayor comodidad a los usuarios, pero precisamente por su operación relativamente oculta, se han convertido en un caldo de cultivo para el "intercambio anónimo de monedas" — fondos ilícitos que se transfieren y circulan rápidamente a través de estos canales. Desde la perspectiva de la lucha contra el lavado de dinero, esto constituye un riesgo de vulnerabilidad de alto nivel.
Esta declaración refleja la profunda preocupación de las autoridades de regulación financiera tradicionales respecto al ecosistema de criptomonedas: cómo mantener espacio para la innovación tecnológica mientras se bloquea el uso indebido para actividades ilícitas. Para los participantes del sector, también es una señal: el aumento en los costos de cumplimiento es inevitable, pero también marca la línea divisoria entre lo legal y lo gris.
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GasWaster
· hace9h
Otra vez, Manhattan está en proceso de regulación... KYC, licencias, lucha contra el lavado de dinero, en realidad, es apretar las tuercas a las actividades ilícitas hasta el límite. Déjalo, los equipos oficiales deberían haber llegado hace tiempo.
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BottomMisser
· hace10h
El aumento de los costos de cumplimiento, en definitiva, está empujando a los que operan en zonas grises a salir... Ya debería haber sido así, la fuerza regular y los métodos no convencionales deberían estar claramente diferenciados.
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not_your_keys
· hace10h
Otra vez empieza, aquí en Nueva York vuelven a hacer de las suyas, los cajeros automáticos de criptomonedas solo con nombrarlos sabes que te están estafando... los costos de cumplimiento se disparan, los pequeños inversores son los primeros en sufrir las consecuencias.
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JustHodlIt
· hace10h
¿Otra vez? ¿Nueva York va a instalar cajeros automáticos de criptomonedas? Ahora los negocios ilegales tendrán que buscar nuevos caminos jaja
La fiscalía de la zona de Manhattan, Nueva York, se pronunció recientemente sobre la conformidad en la industria de las criptomonedas: las actividades relacionadas con criptomonedas sin licencia deberían ser consideradas delitos penales. La lógica detrás de esta postura es bastante clara: actualmente, los activos criptográficos aún presentan lagunas en el marco regulatorio para la lucha contra el lavado de dinero y el crimen organizado.
En concreto, las autoridades han planteado varias demandas clave: primero, que todas las operaciones con criptomonedas deben contar con una licencia legal; segundo, que se aplique de manera obligatoria el sistema KYC (Conoce a tu Cliente) para garantizar la trazabilidad de la identidad. Aunque estas exigencias parecen rutinarias, representan una presión real sobre las áreas grises que han evitado la regulación durante mucho tiempo.
Aún más importante es la mención específica a canales como los cajeros automáticos de criptomonedas. Estos dispositivos de autoservicio prometen mayor comodidad a los usuarios, pero precisamente por su operación relativamente oculta, se han convertido en un caldo de cultivo para el "intercambio anónimo de monedas" — fondos ilícitos que se transfieren y circulan rápidamente a través de estos canales. Desde la perspectiva de la lucha contra el lavado de dinero, esto constituye un riesgo de vulnerabilidad de alto nivel.
Esta declaración refleja la profunda preocupación de las autoridades de regulación financiera tradicionales respecto al ecosistema de criptomonedas: cómo mantener espacio para la innovación tecnológica mientras se bloquea el uso indebido para actividades ilícitas. Para los participantes del sector, también es una señal: el aumento en los costos de cumplimiento es inevitable, pero también marca la línea divisoria entre lo legal y lo gris.