¿Alguna vez has pensado en dónde terminan esos datos de salud generados en tus revisiones anuales? Las empresas dicen que los datos son "procesados de forma anónima", pero los profesionales del sector saben que en realidad, esa cadena de datos es muy frágil. El riesgo de una brecha de privacidad es como una espada suspendida sobre tu cabeza, lista para caer en cualquier momento.
Un problema más realista es que tu información de salud debería ser tu activo, pero está bloqueada en las bases de datos de diferentes instituciones médicas. No puede ofrecerte una referencia coherente para tus tratamientos futuros, ni contribuir a la investigación médica sin comprometer tu privacidad. Este estado de "no poder usar ni mover" los datos es realmente incómodo.
La raíz del problema radica en la falta de un mecanismo de colaboración que proteja la privacidad y que además pueda ser verificado. Pero recientemente descubrí que, mediante tecnologías como la prueba de conocimiento cero y la privacidad programable, esto podría tener solución.
Imagina un escenario así: tus datos genómicos, historial de enfermedades crónicas, imágenes médicas, todo en tus manos. A través de redes de cálculo de privacidad, esta información ultra sensible puede convertirse en certificados cifrados y verificables. Cuando necesites compartir información con un nuevo hospital o institución de investigación, no necesitas exponer los datos originales, solo generar una prueba criptográfica — por ejemplo, "mi nivel en cierto indicador está en rango normal" o "he completado una vacunación específica". La otra parte puede verificar la veracidad de la información sin ver ningún detalle adicional.
¿Y qué cambios trae esto? La colaboración entre instituciones médicas y la investigación en diferentes regiones puede realizarse por primera vez sin tocar los datos originales. La privacidad deja de ser un obstáculo y se convierte en la base para impulsar la innovación en salud.
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RektRecorder
· 01-15 17:34
Otra vez esa historia de la "anonimización", simplemente me río.
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JustAnotherWallet
· 01-12 22:50
Las pruebas de conocimiento cero suenan bien, pero ¿quién las implementará en la práctica? Los sistemas hospitalarios todavía usan tecnología de hace diez años.
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SerumSquirter
· 01-12 22:50
Otra vez la misma historia de privacidad de datos, suena bien pero al final no dejan de venderte.
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OldLeekConfession
· 01-12 22:47
Suena bien, ¿procesamiento de anonimización? No te creo ni un poco.
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StablecoinEnjoyer
· 01-12 22:34
Las pruebas de conocimiento cero siempre he pensado que tienen un potencial muy alto, y su aplicación en el ámbito médico es realmente impresionante.
¿Alguna vez has pensado en dónde terminan esos datos de salud generados en tus revisiones anuales? Las empresas dicen que los datos son "procesados de forma anónima", pero los profesionales del sector saben que en realidad, esa cadena de datos es muy frágil. El riesgo de una brecha de privacidad es como una espada suspendida sobre tu cabeza, lista para caer en cualquier momento.
Un problema más realista es que tu información de salud debería ser tu activo, pero está bloqueada en las bases de datos de diferentes instituciones médicas. No puede ofrecerte una referencia coherente para tus tratamientos futuros, ni contribuir a la investigación médica sin comprometer tu privacidad. Este estado de "no poder usar ni mover" los datos es realmente incómodo.
La raíz del problema radica en la falta de un mecanismo de colaboración que proteja la privacidad y que además pueda ser verificado. Pero recientemente descubrí que, mediante tecnologías como la prueba de conocimiento cero y la privacidad programable, esto podría tener solución.
Imagina un escenario así: tus datos genómicos, historial de enfermedades crónicas, imágenes médicas, todo en tus manos. A través de redes de cálculo de privacidad, esta información ultra sensible puede convertirse en certificados cifrados y verificables. Cuando necesites compartir información con un nuevo hospital o institución de investigación, no necesitas exponer los datos originales, solo generar una prueba criptográfica — por ejemplo, "mi nivel en cierto indicador está en rango normal" o "he completado una vacunación específica". La otra parte puede verificar la veracidad de la información sin ver ningún detalle adicional.
¿Y qué cambios trae esto? La colaboración entre instituciones médicas y la investigación en diferentes regiones puede realizarse por primera vez sin tocar los datos originales. La privacidad deja de ser un obstáculo y se convierte en la base para impulsar la innovación en salud.