De Ponzi a PlusToken: revelando la evolución de las estafas centenarias

Una noche de riqueza rápida, suele ser el comienzo de la bancarrota. Cuando se habla de estafas de inversión, no se puede evitar el término “estafa Ponzi”, que hace que la gente muerda la lengua de rabia. No es algo nuevo, sino un modelo clásico de fraude con más de cien años de historia, que todavía continúa cosechando a inversores desprevenidos en diversas formas mutadas.

Estafa Ponzi: de estafadores italianos a leyendas de Wall Street

El nombre de la estafa Ponzi proviene de un aventurero italiano llamado Charles Ponzi. En 1903, Ponzi se infiltró en Estados Unidos, trabajando como pintor, peón y en otros oficios, y fue encarcelado en Canadá y EE. UU. por diversos delitos. Tras numerosos fracasos, finalmente descubrió en el ámbito financiero su “código para hacerse rico”.

En 1919, justo después de la Primera Guerra Mundial, la economía mundial estaba en caos. Ponzi vio la oportunidad y afirmó tener un método para obtener beneficios comprando bonos postales europeos y revendiendo en EE. UU., diseñando un plan de inversión con altas tasas de retorno. Este esquema, aparentemente complejo, escondía una verdad simple y brutal: usar el dinero de nuevos inversores para pagar los “retornos” a los antiguos.

En solo un año, casi 40,000 habitantes de Boston fueron atraídos, en su mayoría personas comunes con sueños de hacerse ricos, cada uno invirtiendo unos pocos cientos de dólares. Aunque en ese momento algunos financieros denunciaron en los periódicos que era una estafa, Ponzi respondía en los medios y continuaba engañando con promesas tentadoras (50% de retorno en 45 días). Hasta que en agosto de 1920, el plan colapsó y Ponzi fue condenado a 5 años de prisión.

Desde entonces, la “estafa Ponzi” se convirtió en una etiqueta permanente en el mundo del fraude financiero, representando una lógica simple y mortal: los fondos de los nuevos entrantes se usan para pagar los beneficios de los que entraron antes, y cuando los fondos nuevos se agotan, todo el sistema colapsa en un instante.

Círculo vicioso de un siglo: las mutaciones modernas de la estafa Ponzi

Ponzi falleció en 1949, pero su esquema de fraude ha perdurado, incluso se ha perfeccionado con el tiempo.

20 años de estafas en Wall Street: el caso Madoff

Si Ponzi fue el “creador” de la estafa Ponzi, entonces Bernard Madoff fue el “diseñador de la versión mejorada”. Madoff, ex presidente de NASDAQ, con una imagen brillante y una amplia red social, utilizó su credibilidad y posición en el mundo financiero para construir un imperio Ponzi que duró 20 años.

Su inteligencia radicaba en que no buscaba ganancias rápidas, sino que, mediante amigos, familiares y socios comerciales, desarrolló gradualmente una red de “subordinados” que atraían más inversores. Prometía un retorno estable del 10% anual y se jactaba de poder obtener beneficios sin importar las fluctuaciones del mercado. Para los inversores ricos, esa promesa era demasiado tentadora: en un mercado volátil, garantizar un retorno estable parecía un sueño, pero muchos creyeron en ello.

Finalmente, unos 17.5 mil millones de dólares fueron absorbidos por esta elaborada mentira. Hasta que en 2008, con la crisis financiera global y la caída del mercado, los inversores comenzaron a retirar fondos en masa, y la mentira de Madoff se desplomó. En 2009, fue condenado a 150 años de prisión. La estafa total se estima en unos 64.800 millones de dólares, siendo uno de los mayores fraudes individuales en la historia de EE. UU.

Nuevas estafas en la era blockchain: la cartera PlusToken

Avanzando en la era de internet, las estafas Ponzi adoptaron formas más modernas.

La cartera PlusToken es un ejemplo típico. Esta aplicación afirmaba ser una billetera digital basada en tecnología blockchain, prometiendo ganancias mensuales del 6% al 18%, alegando que esas ganancias provenían de arbitraje en criptomonedas. Para inversores con conocimientos superficiales del concepto de “blockchain”, estas palabras sonaron profesionales y confiables.

Según un informe de la firma de análisis blockchain Chainalysis, el fraude PlusToken involucró aproximadamente 2 mil millones de dólares en criptomonedas, de las cuales 185 millones ya fueron vendidas. La estafa se expandió rápidamente en China, el sudeste asiático y otras regiones, engañando a millones de inversores con poca comprensión del “blockchain”. Hasta junio de 2019, la plataforma no pudo pagar, y los usuarios descubrieron que habían perdido todo su dinero.

Curiosamente, desde Ponzi, Madoff y PlusToken, la esencia de la fraude nunca ha cambiado — solo ha cambiado de apariencia una y otra vez. En tiempos de caos financiero y avances tecnológicos, los estafadores siempre encuentran nuevos contextos para disfrazar sus viejos trucos.

Ocho señales de advertencia de la estafa Ponzi

Dado que las estafas llevan más de un siglo sin desaparecer, los inversores deben aprender a identificarlas. Aquí las características más comunes de una estafa Ponzi:

1. Promesas de “bajo riesgo y alta rentabilidad”

Es la trampa más básica de una estafa Ponzi. Toda inversión conlleva riesgos: las acciones pueden caer, los bonos pueden incumplir, incluso los depósitos bancarios enfrentan riesgos de inflación. Si alguien te dice que puedes ganar un 1% diario o un 30% mensual sin mencionar riesgos, está mintiendo.

2. Afirmaciones de “ganancias seguras sin pérdidas”

Madoff prometía esto a sus clientes. Pero la ley económica nos dice que ninguna inversión puede garantizar beneficios positivos al 100%. La volatilidad del mercado existe objetivamente, y cualquier inversión que afirme poder evitarla debe ser vista con sospecha.

3. Estrategia de inversión “misteriosa”

Los estafadores disfrutan haciendo que sus esquemas parezcan complejos y sofisticados, usando jerga técnica y conceptos oscuros para confundir a los inversores. En realidad, ocultan un hecho: el proyecto no tiene un negocio real ni productos que lo respalden.

4. Evasión a las preguntas “claras”

Cuando preguntas detalles específicos sobre cómo funciona el proyecto, el destino de los fondos o permisos de operación, y solo recibes respuestas vagas o excusas, debes alertarte. La falta de transparencia es una señal clara de estafa.

5. Dificultad para retirar fondos

Intentas retirar tu dinero y encuentras obstáculos: tarifas elevadas, cambios en las reglas de retiro, fallos técnicos frecuentes. Esto no es casualidad, sino una estrategia para retrasar los retiros y mantener el dinero atrapado.

6. Estructura “piramidal”

Las estafas Ponzi suelen funcionar como esquemas de marketing multinivel, incentivando a los inversores existentes a reclutar nuevos participantes, prometiendo comisiones por recomendación. Si alguien te sugiere que puedes ganar dinero reclutando a otros, es un esquema piramidal.

7. “Aureola” en el fondo del proyecto

Los estafadores suelen crear una imagen de “genios” — afirmando tener técnicas secretas, acceso a información privilegiada o recursos exclusivos. Se promocionan en medios y redes sociales para generar confianza y admiración.

8. Falta de legalidad “sin registros”

Consultar en el sistema de registros comerciales y descubrir que el proyecto no tiene licencia oficial o que su capital social no coincide, es una señal de peligro grave.

Guía para inversores: cómo evitar ser “cortado” por los estafadores

La razón por la que las estafas Ponzi siguen proliferando es que aprovechan la avaricia humana. Pero si los inversores mantienen la racionalidad y la vigilancia, pueden reducir mucho el riesgo de ser engañados.

Primero, recordar la regla de oro: la inversión y el riesgo van de la mano. Cuanto mayor sea la rentabilidad prometida, mayor será el riesgo. Esto no es una excepción, sino la norma general. Si alguien promete retornos excesivos sin explicar los riesgos, está engañándote.

Luego, investigar antes de invertir. Conocer bien el proyecto, los antecedentes de los fundadores y la razonabilidad del modelo de negocio. En la era digital, la información es fácil de obtener, no hay razón para confiar ciegamente en la palabra de alguien.

Tercero, consultar con profesionales. Si tienes dudas sobre un proyecto, busca asesoramiento de expertos o abogados calificados. Gastar un poco en asesoría para evitar pérdidas de decenas de miles de yuanes vale mucho la pena.

Por último, y lo más importante: mantener la vigilancia y la claridad mental. Los estafadores aprovechan la impaciencia y la codicia de los inversores. Cuando veas promesas de “estabilidad y altos retornos”, detente y pregúntate: ¿por qué el estafador no invierte él mismo y se queda con el dinero, en lugar de compartir esta oportunidad conmigo?

Conclusión

Desde el Ponzi de 1920 hasta Madoff en 2009, y PlusToken en 2019, las estafas Ponzi han evolucionado y se han renovado en un siglo, pero su esencia nunca ha cambiado: usar el dinero de los nuevos inversores para pagar los retornos falsos a los antiguos, hasta que todo colapsa.

Cada inversor atrapado en una estafa Ponzi no es tonto; simplemente, en un momento dado, bajaron la guardia y se dejaron engañar por el sueño de “hacerse rico en una noche”. Para evitar ser víctima, no necesitas ser más inteligente, sino mantener un escepticismo saludable. Recuerda: en el mundo no hay negocios con ganancias garantizadas ni pasteles gratis en el cielo. Pregúntate diez veces por qué antes de invertir, y te ahorrarás muchas lamentaciones después.

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