El rendimiento reciente del yen japonés ciertamente ha sido decepcionante. En noviembre cayó por debajo de los 157, alcanzando un mínimo de medio año, lo que ha generado una amplia atención a nivel mundial entre los inversores. Muchos preguntan: ¿Seguirá cayendo el yen japonés? ¿Es ahora un buen momento para invertir en yenes? Este artículo analizará en profundidad la lógica detrás del movimiento del tipo de cambio del yen, para ayudarte a entender las posibles tendencias futuras.
¿Por qué el yen japonés está atrapado en una depreciación continua?
Para entender la situación actual del yen, es fundamental comprender los cuatro principales impulsores:
1. La persistente existencia del diferencial de tipos entre EE. UU. y Japón
Aunque el Banco de Japón ha ido subiendo gradualmente los tipos desde 2025, las tasas japonesas siguen muy por debajo de las estadounidenses. Esto crea un mecanismo de arbitraje continuo: los inversores toman prestado yenes con bajos intereses y los invierten en activos en dólares de mayor rendimiento, generando presión de venta constante. Incluso con las subidas de tipos del BOJ, el mercado mantiene una actitud cautelosa respecto a los pasos futuros, lo que impide que el yen recupere atractivo.
2. La política de expansión fiscal del nuevo gobierno
Desde que la primera ministra Sanae Takaichi asumió en octubre de 2025, ha continuado con el estilo de la “Abenomics”, lanzando un plan de estímulo fiscal a gran escala. Esto ha llevado a un aumento en la deuda pública y a un incremento en el riesgo de déficit, lo que preocupa a los mercados por un aumento en la prima de riesgo fiscal, presionando aún más a la baja al yen.
3. La ventaja relativa del dólar
La economía estadounidense se mantiene relativamente sólida, con una inflación aún persistente, además de la política de dólar fuerte del gobierno de Trump, que hace que el índice del dólar se mantenga firme. Como moneda de bajo rendimiento, el yen es más susceptible a ventas en un entorno de preferencia por riesgo global. En la primera mitad del año, el yen se apreció brevemente por expectativas de subida de tipos, pero en la segunda mitad, el fortalecimiento del dólar volvió a dominar, llevando al USD/JPY rápidamente de 140-150 a más de 155-157.
4. La debilidad del crecimiento económico en Japón
El consumo interno débil, el crecimiento del PIB inestable y la inflación importada que eleva los precios, limitan el espacio del BOJ para subir tipos. El banco necesita equilibrar el control de la inflación y el apoyo a la recuperación, por lo que mantiene una postura cautelosa respecto a las subidas de tipos, lo que indirectamente prolonga la debilidad del yen.
¿Cómo ven los organismos la tendencia del yen en 2026?
La visión de Wall Street sobre el yen se vuelve cada vez más pesimista. Varias grandes instituciones financieras han publicado sus predicciones para 2026:
Expectativa extremadamente pesimista de JP Morgan
Junya Tanase, director de estrategia de divisas en JP Morgan, cree que, para finales de 2026, el yen podría caer a 164 frente al dólar. Señala que los fundamentos del yen son débiles y que, tras 2026, será difícil que haya un cambio fundamental. Con el ciclo de subidas de tipos global llegando a su fin, los efectos de la política del BOJ serán relativamente limitados, e incluso los factores cíclicos podrían volverse más adversos para el yen.
Predicción cautelosa del Banco de París
Parisha Saimbi, estratega de divisas en Asia emergente, estima que, para finales de 2026, el yen podría caer a 160. Analiza que el entorno macro global el próximo año probablemente seguirá siendo favorable para los activos de riesgo, lo que generalmente sostiene las operaciones de arbitraje. Considerando la persistencia de la demanda de arbitraje, la cautela del BOJ y una posible postura más hawkish de la Reserva Federal, se espera que el USD/JPY se mantenga en niveles elevados.
Factores clave que determinarán la tendencia del yen
A corto plazo, si el yen puede detener su caída y rebotar, dependerá principalmente de tres variables clave:
Primero, la intensidad y comunicación de la política del BOJ
La reunión del 22-23 de enero será un momento crucial. Si el gobernador Ueda da señales más claras de postura hawkish, como anunciar un camino de subida de tipos, esto ayudará a reducir el diferencial de tipos con EE. UU. y a detener la caída del yen. Por el contrario, si mantiene una postura dovish o enfatiza riesgos económicos, el yen seguirá presionado.
Segundo, la velocidad de la reducción del diferencial de tipos entre EE. UU. y Japón
Si la Reserva Federal reduce tipos rápidamente debido a una desaceleración económica, la reducción del diferencial será favorable para el yen. Pero si la Fed baja tipos lentamente o la economía estadounidense se mantiene sólida, la fortaleza del dólar continuará, limitando la recuperación del yen.
Tercero, los cambios en el sentimiento de riesgo global
El yen suele ser vendido en grandes cantidades para arbitraje cuando el apetito por riesgo en el mercado es alto, generando presión de venta. Si los mercados bursátiles experimentan correcciones significativas o aumentan los riesgos geopolíticos, el cierre de posiciones de arbitraje puede impulsar una rápida apreciación del yen. Por otro lado, si la confianza global se mantiene estable y los mercados prosperan, el yen seguirá enfrentando presión de salida de capital.
La evolución de la política del BOJ: un panorama completo
Para predecir el futuro del yen, primero hay que entender su pasado. Revisemos los hitos importantes desde 2024 hasta ahora:
19 de marzo de 2024 — Fin de la era de tipos negativos
El BOJ termina con la política de tipos negativos, elevando las tasas a un rango de 0-0.1%. Es la primera subida en 17 años desde 2007. En teoría, esto debería apoyar al yen, pero la reacción del mercado fue tibia, y el yen siguió depreciándose debido a la ampliación del diferencial con EE. UU.
31 de julio de 2024 — Subida inesperada de tipos
El BOJ sube los tipos en 15 puntos básicos hasta 0.25%, superando las expectativas del mercado. Tras una caída inicial, el yen se recuperó durante cuatro días consecutivos y mantuvo una tendencia alcista durante más de un mes. Sin embargo, esta subida inesperada desencadenó una gran liquidación de posiciones de arbitraje, causando fuertes turbulencias en los mercados financieros globales, con el índice Nikkei cayendo un 12.4% el 5 de agosto.
20 de septiembre de 2024 — Pausa en las subidas
El BOJ decide mantener los tipos en 0.25%. Desde entonces, el yen no ha caído más de un 3%, y empieza a vislumbrarse una tendencia de estabilización.
24 de enero de 2025 — Subida histórica de tipos
El BOJ realiza un cambio decisivo, elevando la tasa de referencia al 0.5%, la mayor subida en un solo movimiento desde 2007. Este anuncio marca el fin de la era de política monetaria ultra expansiva. Como resultado, el yen se fortaleció en medio de la volatilidad, con el USD/JPY bajando de alrededor de 158 a 150, y alcanzando incluso 140.876 el 21 de abril, el nivel más bajo del año.
Enero a octubre de 2025 — Periodo de pausa en la política
En seis reuniones, el BOJ mantuvo las tasas sin cambios en el 0.5%. Durante este tiempo, el yen siguió debilitándose, y el USD/JPY volvió a superar los 150.
19 de diciembre de 2025 — Nueva subida de tipos
El BOJ aumenta las tasas en 0.25 puntos hasta 0.75%, alcanzando el nivel más alto en casi 30 años desde 1995. Aunque es la segunda subida del año, la reacción del mercado fue moderada, y el efecto en el yen fue limitado, permaneciendo en torno a 156.
Cómo deben los inversores reaccionar ante los cambios en el tipo de cambio del yen?
Vigilar la inflación
La evolución del IPC en Japón afecta directamente la política del banco central. Si la inflación sigue subiendo, el BOJ se verá obligado a subir tipos, lo que beneficiará al yen; si la inflación disminuye, las expectativas de flexibilización se desvanecerán y el yen podría presionarse a la baja a corto plazo. Japón sigue siendo uno de los pocos países con inflación relativamente baja en el mundo.
Seguir los datos económicos
Indicadores como el PIB y el PMI manufacturero reflejan la salud económica. Datos sólidos sugieren mayor espacio para subir tipos, favoreciendo la apreciación del yen; una desaceleración económica requerirá mantener una política acomodaticia, lo que puede presionar a la baja al yen. Actualmente, el crecimiento económico de Japón es relativamente estable en comparación con otros países del G7.
Prestar atención a las declaraciones del banco central
Las palabras del gobernador Ueda suelen generar volatilidad en el mercado. Sus indicios sobre la futura política se amplifican rápidamente en los medios, impactando directamente en la tendencia del yen.
Entender el entorno de política internacional
Dado que el tipo de cambio es una variable relativa, las decisiones de otros bancos centrales también son importantes. Si la Fed reduce tipos, el yen puede apreciarse; si todos los bancos centrales suben tipos simultáneamente, el yen puede verse presionado. Además, el yen históricamente ha sido una moneda refugio, que suele fortalecerse en tiempos de crisis.
Conclusión
Aunque en el corto plazo, la ampliación del diferencial de tipos entre EE. UU. y Japón y la lentitud en la política del BOJ dificultan que el yen se fortalezca, a largo plazo, el yen eventualmente volverá a su nivel natural, poniendo fin a su tendencia de caída continua. Para quienes planean viajar al extranjero, puede ser conveniente comprar yenes en cuotas para promediar costos; y para los inversores en divisas que buscan beneficios, es fundamental considerar el análisis anterior, evaluar su situación financiera y tolerancia al riesgo, y consultar a un asesor financiero si es necesario, para gestionar los riesgos y afrontar la volatilidad del mercado.
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¿La tasa de cambio del yen japonés alcanza su nivel más bajo en la historia, todavía hay oportunidad de recuperación en 2026?
El rendimiento reciente del yen japonés ciertamente ha sido decepcionante. En noviembre cayó por debajo de los 157, alcanzando un mínimo de medio año, lo que ha generado una amplia atención a nivel mundial entre los inversores. Muchos preguntan: ¿Seguirá cayendo el yen japonés? ¿Es ahora un buen momento para invertir en yenes? Este artículo analizará en profundidad la lógica detrás del movimiento del tipo de cambio del yen, para ayudarte a entender las posibles tendencias futuras.
¿Por qué el yen japonés está atrapado en una depreciación continua?
Para entender la situación actual del yen, es fundamental comprender los cuatro principales impulsores:
1. La persistente existencia del diferencial de tipos entre EE. UU. y Japón
Aunque el Banco de Japón ha ido subiendo gradualmente los tipos desde 2025, las tasas japonesas siguen muy por debajo de las estadounidenses. Esto crea un mecanismo de arbitraje continuo: los inversores toman prestado yenes con bajos intereses y los invierten en activos en dólares de mayor rendimiento, generando presión de venta constante. Incluso con las subidas de tipos del BOJ, el mercado mantiene una actitud cautelosa respecto a los pasos futuros, lo que impide que el yen recupere atractivo.
2. La política de expansión fiscal del nuevo gobierno
Desde que la primera ministra Sanae Takaichi asumió en octubre de 2025, ha continuado con el estilo de la “Abenomics”, lanzando un plan de estímulo fiscal a gran escala. Esto ha llevado a un aumento en la deuda pública y a un incremento en el riesgo de déficit, lo que preocupa a los mercados por un aumento en la prima de riesgo fiscal, presionando aún más a la baja al yen.
3. La ventaja relativa del dólar
La economía estadounidense se mantiene relativamente sólida, con una inflación aún persistente, además de la política de dólar fuerte del gobierno de Trump, que hace que el índice del dólar se mantenga firme. Como moneda de bajo rendimiento, el yen es más susceptible a ventas en un entorno de preferencia por riesgo global. En la primera mitad del año, el yen se apreció brevemente por expectativas de subida de tipos, pero en la segunda mitad, el fortalecimiento del dólar volvió a dominar, llevando al USD/JPY rápidamente de 140-150 a más de 155-157.
4. La debilidad del crecimiento económico en Japón
El consumo interno débil, el crecimiento del PIB inestable y la inflación importada que eleva los precios, limitan el espacio del BOJ para subir tipos. El banco necesita equilibrar el control de la inflación y el apoyo a la recuperación, por lo que mantiene una postura cautelosa respecto a las subidas de tipos, lo que indirectamente prolonga la debilidad del yen.
¿Cómo ven los organismos la tendencia del yen en 2026?
La visión de Wall Street sobre el yen se vuelve cada vez más pesimista. Varias grandes instituciones financieras han publicado sus predicciones para 2026:
Expectativa extremadamente pesimista de JP Morgan
Junya Tanase, director de estrategia de divisas en JP Morgan, cree que, para finales de 2026, el yen podría caer a 164 frente al dólar. Señala que los fundamentos del yen son débiles y que, tras 2026, será difícil que haya un cambio fundamental. Con el ciclo de subidas de tipos global llegando a su fin, los efectos de la política del BOJ serán relativamente limitados, e incluso los factores cíclicos podrían volverse más adversos para el yen.
Predicción cautelosa del Banco de París
Parisha Saimbi, estratega de divisas en Asia emergente, estima que, para finales de 2026, el yen podría caer a 160. Analiza que el entorno macro global el próximo año probablemente seguirá siendo favorable para los activos de riesgo, lo que generalmente sostiene las operaciones de arbitraje. Considerando la persistencia de la demanda de arbitraje, la cautela del BOJ y una posible postura más hawkish de la Reserva Federal, se espera que el USD/JPY se mantenga en niveles elevados.
Factores clave que determinarán la tendencia del yen
A corto plazo, si el yen puede detener su caída y rebotar, dependerá principalmente de tres variables clave:
Primero, la intensidad y comunicación de la política del BOJ
La reunión del 22-23 de enero será un momento crucial. Si el gobernador Ueda da señales más claras de postura hawkish, como anunciar un camino de subida de tipos, esto ayudará a reducir el diferencial de tipos con EE. UU. y a detener la caída del yen. Por el contrario, si mantiene una postura dovish o enfatiza riesgos económicos, el yen seguirá presionado.
Segundo, la velocidad de la reducción del diferencial de tipos entre EE. UU. y Japón
Si la Reserva Federal reduce tipos rápidamente debido a una desaceleración económica, la reducción del diferencial será favorable para el yen. Pero si la Fed baja tipos lentamente o la economía estadounidense se mantiene sólida, la fortaleza del dólar continuará, limitando la recuperación del yen.
Tercero, los cambios en el sentimiento de riesgo global
El yen suele ser vendido en grandes cantidades para arbitraje cuando el apetito por riesgo en el mercado es alto, generando presión de venta. Si los mercados bursátiles experimentan correcciones significativas o aumentan los riesgos geopolíticos, el cierre de posiciones de arbitraje puede impulsar una rápida apreciación del yen. Por otro lado, si la confianza global se mantiene estable y los mercados prosperan, el yen seguirá enfrentando presión de salida de capital.
La evolución de la política del BOJ: un panorama completo
Para predecir el futuro del yen, primero hay que entender su pasado. Revisemos los hitos importantes desde 2024 hasta ahora:
19 de marzo de 2024 — Fin de la era de tipos negativos
El BOJ termina con la política de tipos negativos, elevando las tasas a un rango de 0-0.1%. Es la primera subida en 17 años desde 2007. En teoría, esto debería apoyar al yen, pero la reacción del mercado fue tibia, y el yen siguió depreciándose debido a la ampliación del diferencial con EE. UU.
31 de julio de 2024 — Subida inesperada de tipos
El BOJ sube los tipos en 15 puntos básicos hasta 0.25%, superando las expectativas del mercado. Tras una caída inicial, el yen se recuperó durante cuatro días consecutivos y mantuvo una tendencia alcista durante más de un mes. Sin embargo, esta subida inesperada desencadenó una gran liquidación de posiciones de arbitraje, causando fuertes turbulencias en los mercados financieros globales, con el índice Nikkei cayendo un 12.4% el 5 de agosto.
20 de septiembre de 2024 — Pausa en las subidas
El BOJ decide mantener los tipos en 0.25%. Desde entonces, el yen no ha caído más de un 3%, y empieza a vislumbrarse una tendencia de estabilización.
24 de enero de 2025 — Subida histórica de tipos
El BOJ realiza un cambio decisivo, elevando la tasa de referencia al 0.5%, la mayor subida en un solo movimiento desde 2007. Este anuncio marca el fin de la era de política monetaria ultra expansiva. Como resultado, el yen se fortaleció en medio de la volatilidad, con el USD/JPY bajando de alrededor de 158 a 150, y alcanzando incluso 140.876 el 21 de abril, el nivel más bajo del año.
Enero a octubre de 2025 — Periodo de pausa en la política
En seis reuniones, el BOJ mantuvo las tasas sin cambios en el 0.5%. Durante este tiempo, el yen siguió debilitándose, y el USD/JPY volvió a superar los 150.
19 de diciembre de 2025 — Nueva subida de tipos
El BOJ aumenta las tasas en 0.25 puntos hasta 0.75%, alcanzando el nivel más alto en casi 30 años desde 1995. Aunque es la segunda subida del año, la reacción del mercado fue moderada, y el efecto en el yen fue limitado, permaneciendo en torno a 156.
Cómo deben los inversores reaccionar ante los cambios en el tipo de cambio del yen?
Vigilar la inflación
La evolución del IPC en Japón afecta directamente la política del banco central. Si la inflación sigue subiendo, el BOJ se verá obligado a subir tipos, lo que beneficiará al yen; si la inflación disminuye, las expectativas de flexibilización se desvanecerán y el yen podría presionarse a la baja a corto plazo. Japón sigue siendo uno de los pocos países con inflación relativamente baja en el mundo.
Seguir los datos económicos
Indicadores como el PIB y el PMI manufacturero reflejan la salud económica. Datos sólidos sugieren mayor espacio para subir tipos, favoreciendo la apreciación del yen; una desaceleración económica requerirá mantener una política acomodaticia, lo que puede presionar a la baja al yen. Actualmente, el crecimiento económico de Japón es relativamente estable en comparación con otros países del G7.
Prestar atención a las declaraciones del banco central
Las palabras del gobernador Ueda suelen generar volatilidad en el mercado. Sus indicios sobre la futura política se amplifican rápidamente en los medios, impactando directamente en la tendencia del yen.
Entender el entorno de política internacional
Dado que el tipo de cambio es una variable relativa, las decisiones de otros bancos centrales también son importantes. Si la Fed reduce tipos, el yen puede apreciarse; si todos los bancos centrales suben tipos simultáneamente, el yen puede verse presionado. Además, el yen históricamente ha sido una moneda refugio, que suele fortalecerse en tiempos de crisis.
Conclusión
Aunque en el corto plazo, la ampliación del diferencial de tipos entre EE. UU. y Japón y la lentitud en la política del BOJ dificultan que el yen se fortalezca, a largo plazo, el yen eventualmente volverá a su nivel natural, poniendo fin a su tendencia de caída continua. Para quienes planean viajar al extranjero, puede ser conveniente comprar yenes en cuotas para promediar costos; y para los inversores en divisas que buscan beneficios, es fundamental considerar el análisis anterior, evaluar su situación financiera y tolerancia al riesgo, y consultar a un asesor financiero si es necesario, para gestionar los riesgos y afrontar la volatilidad del mercado.