El dólar estadounidense se fortalece, el euro/dólar se presiona hasta un mínimo de dos semanas—la divergencia en los datos del PMI manufacturero genera volatilidad en las expectativas de recortes de tasas
La disparidad en los datos económicos de Estados Unidos proporciona un apoyo constante al dólar estadounidense. El viernes, durante la sesión de Norteamérica, el euro/dólar cayó por debajo de la barrera de 1.1500, tocando un mínimo de 1.1491 en dos semanas, con una caída del 0.20%, y cerró cerca de 1.1504. Detrás de esta caída, tanto las expectativas de recortes de tasas impulsadas por las declaraciones dovish de funcionarios de la Reserva Federal como la resiliencia de la economía estadounidense han contribuido a la atracción del dólar.
La economía de EE. UU. presenta una “dualidad”, con un PMI manufacturero débil pero datos de empleo destacados
Los datos más recientes muestran una imagen contradictoria. El PMI manufacturero global de S&P en noviembre cayó de 52.5 a 51.9, por debajo del pronóstico de 52, lo que sugiere una desaceleración en la actividad manufacturera. En contraste, el PMI de servicios subió ligeramente de 54.8 a 55, superando las expectativas, indicando que la resistencia del sector servicios persiste.
Aún más relevante es el dato de empleo no agrícola. La Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. reportó un aumento de 119K en el empleo no agrícola en septiembre, muy por encima de los 50K esperados, aunque la tasa de desempleo subió del 4.3% al 4.4%. En general, el mercado laboral sigue mostrando fortaleza. Sin embargo, el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan para noviembre cayó a su nivel más bajo desde 2009, situándose en 51 (aunque por encima del valor inicial de 50.3), reflejando un pesimismo generalizado sobre los precios elevados y las perspectivas de ingresos.
Divergencias internas en la Fed y reevaluación del mercado sobre la probabilidad de recortes en diciembre
Tras la publicación de los datos, las declaraciones de los funcionarios de la Fed se convirtieron en el centro de atención. El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, Williams, y el miembro de la Junta de la Fed, Mester, enviaron señales dovish, sugiriendo que un recorte en las tasas aún es posible en el “corto plazo”, y Mester afirmó claramente que, si tuviera voto decisivo, apoyaría una bajada de 25 puntos básicos en diciembre. Estas declaraciones impulsaron las expectativas del mercado sobre un recorte en diciembre: la probabilidad de recorte en la mañana era del 31%, y en el transcurso del día subió hasta el 71%.
No obstante, las voces hawkish también son fuertes. El presidente de la Reserva Federal de Dallas, Logan, y la presidenta de la Reserva Federal de Boston, Collins, coincidieron en que las tasas deben “mantenerse sin cambios durante un tiempo” para evaluar los efectos de la política, y Collins incluso enfatizó que “la política de restricción actual es muy adecuada”. Estas diferencias internas provocaron una volatilidad significativa en el mercado en corto plazo, beneficiando al dólar, que se fortaleció en un contexto de expectativas de recortes, reflejando la confusión de los inversores sobre la futura dirección de la política de la Fed.
El BCE insinúa paciencia, el PMI manufacturero de la zona euro entra en contracción
Por su parte, el Banco Central Europeo mantiene una postura relativamente estable. La presidenta Lagarde expresó confianza en que el banco cumplirá con su mandato de inflación, y la vicepresidenta de la institución, de Guindos, consideró que los riesgos de crecimiento están equilibrados y que los niveles de tasas de interés son apropiados. Estas declaraciones sugieren que el BCE no tiene planes inmediatos de ajuste. Sin embargo, los datos de la zona euro no son muy optimistas: el PMI manufacturero en noviembre cayó de 50 a 49.7, entrando por primera vez en zona de contracción, por debajo del pronóstico de 50.2; mientras tanto, el PMI de servicios subió a 53.1, ligeramente por encima de lo esperado.
El debilitamiento del PMI manufacturero añade presión bajista al euro, y dado que el dólar se mantiene fuerte por la resiliencia del sector manufacturero estadounidense, no es sorprendente que el euro/dólar siga presionado a la baja.
Análisis técnico: aparecen riesgos de ruptura, los bajistas dominan
Desde el punto de vista técnico, el euro/dólar ha estado en caída continua, y actualmente oscila cerca de 1.1500. Si cierra por debajo de 1.1491 en el día, se abrirá un espacio adicional a la baja. Los niveles de soporte recientes son 1.1468 (mínimo del 5 de noviembre) y 1.1405 (media móvil simple de 200 días).
Para que se produzca una reversión alcista, los compradores deben superar la media móvil simple de 20 días en 1.1566, y posteriormente recuperar la zona de 1.1641 a 1.1650 (intersección de las medias móviles simples de 50 y 100 días), lo que podría impulsar el precio hacia 1.1700. Por ahora, la fuerza bajista es suficiente, y la estabilidad de los soportes clave determinará la dirección futura.
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El dólar estadounidense se fortalece, el euro/dólar se presiona hasta un mínimo de dos semanas—la divergencia en los datos del PMI manufacturero genera volatilidad en las expectativas de recortes de tasas
La disparidad en los datos económicos de Estados Unidos proporciona un apoyo constante al dólar estadounidense. El viernes, durante la sesión de Norteamérica, el euro/dólar cayó por debajo de la barrera de 1.1500, tocando un mínimo de 1.1491 en dos semanas, con una caída del 0.20%, y cerró cerca de 1.1504. Detrás de esta caída, tanto las expectativas de recortes de tasas impulsadas por las declaraciones dovish de funcionarios de la Reserva Federal como la resiliencia de la economía estadounidense han contribuido a la atracción del dólar.
La economía de EE. UU. presenta una “dualidad”, con un PMI manufacturero débil pero datos de empleo destacados
Los datos más recientes muestran una imagen contradictoria. El PMI manufacturero global de S&P en noviembre cayó de 52.5 a 51.9, por debajo del pronóstico de 52, lo que sugiere una desaceleración en la actividad manufacturera. En contraste, el PMI de servicios subió ligeramente de 54.8 a 55, superando las expectativas, indicando que la resistencia del sector servicios persiste.
Aún más relevante es el dato de empleo no agrícola. La Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. reportó un aumento de 119K en el empleo no agrícola en septiembre, muy por encima de los 50K esperados, aunque la tasa de desempleo subió del 4.3% al 4.4%. En general, el mercado laboral sigue mostrando fortaleza. Sin embargo, el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan para noviembre cayó a su nivel más bajo desde 2009, situándose en 51 (aunque por encima del valor inicial de 50.3), reflejando un pesimismo generalizado sobre los precios elevados y las perspectivas de ingresos.
Divergencias internas en la Fed y reevaluación del mercado sobre la probabilidad de recortes en diciembre
Tras la publicación de los datos, las declaraciones de los funcionarios de la Fed se convirtieron en el centro de atención. El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, Williams, y el miembro de la Junta de la Fed, Mester, enviaron señales dovish, sugiriendo que un recorte en las tasas aún es posible en el “corto plazo”, y Mester afirmó claramente que, si tuviera voto decisivo, apoyaría una bajada de 25 puntos básicos en diciembre. Estas declaraciones impulsaron las expectativas del mercado sobre un recorte en diciembre: la probabilidad de recorte en la mañana era del 31%, y en el transcurso del día subió hasta el 71%.
No obstante, las voces hawkish también son fuertes. El presidente de la Reserva Federal de Dallas, Logan, y la presidenta de la Reserva Federal de Boston, Collins, coincidieron en que las tasas deben “mantenerse sin cambios durante un tiempo” para evaluar los efectos de la política, y Collins incluso enfatizó que “la política de restricción actual es muy adecuada”. Estas diferencias internas provocaron una volatilidad significativa en el mercado en corto plazo, beneficiando al dólar, que se fortaleció en un contexto de expectativas de recortes, reflejando la confusión de los inversores sobre la futura dirección de la política de la Fed.
El BCE insinúa paciencia, el PMI manufacturero de la zona euro entra en contracción
Por su parte, el Banco Central Europeo mantiene una postura relativamente estable. La presidenta Lagarde expresó confianza en que el banco cumplirá con su mandato de inflación, y la vicepresidenta de la institución, de Guindos, consideró que los riesgos de crecimiento están equilibrados y que los niveles de tasas de interés son apropiados. Estas declaraciones sugieren que el BCE no tiene planes inmediatos de ajuste. Sin embargo, los datos de la zona euro no son muy optimistas: el PMI manufacturero en noviembre cayó de 50 a 49.7, entrando por primera vez en zona de contracción, por debajo del pronóstico de 50.2; mientras tanto, el PMI de servicios subió a 53.1, ligeramente por encima de lo esperado.
El debilitamiento del PMI manufacturero añade presión bajista al euro, y dado que el dólar se mantiene fuerte por la resiliencia del sector manufacturero estadounidense, no es sorprendente que el euro/dólar siga presionado a la baja.
Análisis técnico: aparecen riesgos de ruptura, los bajistas dominan
Desde el punto de vista técnico, el euro/dólar ha estado en caída continua, y actualmente oscila cerca de 1.1500. Si cierra por debajo de 1.1491 en el día, se abrirá un espacio adicional a la baja. Los niveles de soporte recientes son 1.1468 (mínimo del 5 de noviembre) y 1.1405 (media móvil simple de 200 días).
Para que se produzca una reversión alcista, los compradores deben superar la media móvil simple de 20 días en 1.1566, y posteriormente recuperar la zona de 1.1641 a 1.1650 (intersección de las medias móviles simples de 50 y 100 días), lo que podría impulsar el precio hacia 1.1700. Por ahora, la fuerza bajista es suficiente, y la estabilidad de los soportes clave determinará la dirección futura.