En realidad, esta etapa del mercado ya ha dejado al descubierto una verdad:
El mercado no está valorando hechos, solo está valorando las fantasías que cada uno tiene en su mente.
El mundo cripto nunca ha sido un “mercado de fundamentales”. Los datos, los modelos y las narrativas, todo eso aparece solo después de que cambian las emociones. Cuando cayó ese cuchillo el 10/11, lo que realmente se cortó no fue la liquidez, sino la confianza. Sin confianza, incluso las buenas noticias se ven como malas; cuando la confianza regresa, cualquier pequeña vela verde puede interpretarse como “el inicio de un nuevo ciclo”.
Por eso verás lo siguiente: cuando sube, toda la red celebra; cuando baja, toda la red es pesimista. La información no es objetiva, solo es el eco de las emociones.
El precio, en realidad, es el valor promedio de las fantasías de todos. Entonces surge la pregunta: lo que tú crees ahora en tu interior, ¿es que el rebote ha terminado, o que tras la sacudida empieza un nuevo impulso?
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En realidad, esta etapa del mercado ya ha dejado al descubierto una verdad:
El mercado no está valorando hechos, solo está valorando las fantasías que cada uno tiene en su mente.
El mundo cripto nunca ha sido un “mercado de fundamentales”. Los datos, los modelos y las narrativas, todo eso aparece solo después de que cambian las emociones. Cuando cayó ese cuchillo el 10/11, lo que realmente se cortó no fue la liquidez, sino la confianza. Sin confianza, incluso las buenas noticias se ven como malas; cuando la confianza regresa, cualquier pequeña vela verde puede interpretarse como “el inicio de un nuevo ciclo”.
Por eso verás lo siguiente: cuando sube, toda la red celebra; cuando baja, toda la red es pesimista. La información no es objetiva, solo es el eco de las emociones.
El precio, en realidad, es el valor promedio de las fantasías de todos.
Entonces surge la pregunta: lo que tú crees ahora en tu interior, ¿es que el rebote ha terminado, o que tras la sacudida empieza un nuevo impulso?