JPMorgan permite a sus clientes usar Bitcoin y Ethereum como garantía, utilizando custodios externos para gestionar la exposición al riesgo.
La medida amplía la política anterior de garantías en ETFs, integrando las criptomonedas en los préstamos junto con activos tradicionales como bonos.
Los bancos deben gestionar los riesgos de volatilidad con precios en tiempo real, margen dinámico y marcos de custodia más sólidos.
JPMorgan Chase ahora permite a clientes institucionales usar Bitcoin y Ethereum como garantía para préstamos en dólares estadounidenses, según un informe de Bloomberg publicado antes de la apertura del mercado el viernes. La medida detalla cómo el banco planea ampliar la integración de criptomonedas en sus sistemas de crédito para finales de 2025, usando custodios externos para gestionar el riesgo y la custodia.
Según el informe, JPMorgan no mantendrá directamente los activos digitales vinculados a estos préstamos. En cambio, custodios aprobados asegurarán el Bitcoin y Ethereum comprometidos en nombre de los clientes. Esta estructura permite al banco gestionar la exposición crediticia sin asumir riesgos directos de custodia.
Se informa que los clientes usarán sus tenencias de criptomonedas para garantizar líneas de crédito o préstamos estructurados. Es importante destacar que este acuerdo refleja los marcos tradicionales de garantía utilizados para acciones o bonos. Sin embargo, la inclusión de activos digitales introduce nuevas consideraciones operativas, especialmente dada su volatilidad de precios.
A principios de junio, JPMorgan ya permitía que los fondos cotizados en bolsa de criptomonedas sirvieran como garantía. Este último paso extiende esa política a los activos subyacentes mismos.
Este desarrollo sigue a un cambio más amplio entre los principales bancos de EE. UU. hacia la integración de activos digitales. El enfoque de JPMorgan sitúa a Bitcoin y Ethereum junto a tipos tradicionales de garantía como los bonos del Tesoro y el oro, aunque con riesgos mayores asociados.
Samuel Patt, cofundador de OP_NET, señaló que este movimiento refleja cambios en las prioridades institucionales. Sin embargo, destacó que los activos criptográficos presentan desafíos de volatilidad y liquidez en tiempo real que difieren de los instrumentos convencionales.
Agregó que los equipos de riesgo ahora deben modelar las variaciones de precios intradía y evaluar la fiabilidad de la custodia de forma continua. Como resultado, los bancos podrían necesitar nuevos marcos, incluyendo margen dinámico y flujos de datos en tiempo real.
Mientras tanto, otras instituciones financieras también están ampliando sus servicios en criptomonedas. BNY Mellon se asoció con Goldman Sachs en julio del año pasado para lanzar un producto de mercado monetario tokenizado. Esa iniciativa se basó en su infraestructura de custodia existente.
De manera similar, Morgan Stanley confirmó recientemente sus planes para habilitar el comercio de criptomonedas para clientes minoristas a través de su plataforma E-Trade. El banco también amplió el acceso a fondos de criptomonedas en varios tipos de cuentas.
Estos avances muestran cómo las finanzas tradicionales continúan incorporando activos digitales en sus sistemas existentes, especialmente en préstamos y gestión de activos.