Gate News informa que, el 17 de marzo, el economista jefe de Moody’s, Mark Zandi, advirtió que mientras el estrecho de Hormuz permanezca bloqueado para el transporte de petróleo, las perspectivas económicas de Estados Unidos seguirán empeorando; si la situación no cambia en unas semanas, será difícil evitar una recesión. Zandi señaló que, antes del estallido del conflicto con Irán, los indicadores líderes basados en aprendizaje automático de Moody’s ya mostraban una probabilidad del 49% de que EE. UU. entrara en recesión en los próximos 12 meses, y se espera que los próximos datos publicados alcancen o superen el 50%. Enfatizó que, desde la Segunda Guerra Mundial, cada recesión económica (excepto durante la pandemia de COVID-19) ha estado precedida por un aumento en los precios del petróleo. La situación actual es diferente a la de 2022, cuando EE. UU. atravesaba un ciclo de crecimiento impulsado por políticas de estímulo post-pandemia, lo que proporcionó un colchón para que la Reserva Federal aumentara las tasas rápidamente; en cambio, la economía estadounidense ya no cuenta con ese respaldo, los datos de empleo son débiles y el crecimiento del PIB en el cuarto trimestre de 2025 será del 0,7%. Actualmente, varias firmas de inversión mantienen la probabilidad de recesión entre el 30% y el 40%, y el equipo de investigación de Yadni ha elevado recientemente la probabilidad de colapso del mercado del 20% al 35%. El índice S&P 500 subió un 1% el lunes, cerrando en 6699,38 puntos, y en general, Wall Street aún no ha descontado una recesión.