
Imagen: https://www.gate.com/trade/ZEC_USDT
Recientemente, la comunidad cripto se vio impactada por una noticia relevante: todo el equipo principal de desarrollo de la moneda de privacidad Zcash (ZEC) en Electric Coin Company (ECC) anunció su dimisión, lo que supuso una ruptura total con Bootstrap, la entidad sin ánimo de lucro estadounidense 501(c)(3) responsable de la gobernanza de Zcash. Tras el anuncio, el mercado se vio afectado por ventas masivas por pánico. El precio de ZEC cayó cerca de un 20 % en poco tiempo, posicionándose como uno de los activos cripto de peor rendimiento en la jornada.
Según el entonces CEO de ECC, Josh Swihart, la mayoría de los miembros de la junta de Bootstrap mantenían "desacuerdos significativos" con el equipo sobre la misión del proyecto y modificaron las condiciones laborales, lo que supuso en la práctica una "resolución constructiva". Swihart afirmó que estos cambios en la gobernanza imposibilitaron el cumplimiento de las responsabilidades del equipo, por lo que la dimisión colectiva fue la única alternativa.
Swihart señaló concretamente a varios miembros de la junta de Bootstrap, incluidos Zaki Manian, Christina Garman, Alan Fairless y Michelle Lai. El equipo remarcó que no abandona el proyecto, sino que debe continuar el desarrollo de forma independiente para salvaguardar los valores fundamentales de Zcash.
Las comunicaciones internas apuntan a que el equipo de ECC formará una nueva entidad para seguir avanzando en la tecnología de privacidad y el desarrollo del protocolo de Zcash. La decisión de dimitir no afecta al protocolo en sí, que permanece como código abierto.
La fuerte caída en el precio de Zcash fue impulsada principalmente por el pánico del mercado y ventas motivadas por el sentimiento. La dimisión del equipo principal generó incertidumbre sobre el futuro del proyecto y, en un mercado con baja liquidez, esta preocupación amplificó rápidamente el descenso. Los datos de negociación muestran que ZEC retrocedió casi un 20 % desde su último máximo. Aunque hubo intentos de recuperación, la presión bajista a corto plazo persiste.
Las liquidaciones forzadas de posiciones apalancadas en mercados de derivados intensificaron aún más la caída. Con una profundidad limitada en la negociación, las ventas empujaron el precio por debajo de niveles clave de soporte, amplificando el movimiento descendente.
Las tensiones entre ECC y Bootstrap se venían acumulando durante meses. Los conflictos principales giraban en torno a los modelos de gobernanza y la dirección futura del proyecto. ECC consideraba que la gestión de Bootstrap era demasiado conservadora y que ciertas decisiones clave contradecían la filosofía del equipo. Bootstrap respondió que, como entidad sin ánimo de lucro, debe cumplir con el interés público y los requisitos legales, lo que limita la flexibilidad estratégica.
Otra fuente de conflicto fue la privatización del producto del ecosistema Zcash, “Zashi”. El equipo buscaba un modelo de negocio más flexible, mientras que Bootstrap insistía en la necesidad de operar bajo las restricciones propias de una organización sin ánimo de lucro. Este desacuerdo estratégico derivó finalmente en una ruptura pública.
Pese a la salida del equipo principal, el protocolo de Zcash sigue siendo de código abierto, descentralizado y plenamente operativo. El fundador de Zcash, Zooko Wilcox-O’Hearn, subrayó que las dimisiones no afectarán la seguridad técnica de la red ni la producción de bloques. El protocolo continuará siendo mantenido por nodos, mineros y desarrolladores de todo el mundo.
En definitiva, desde una perspectiva técnica, Zcash no ha "cesado operaciones", pero la incertidumbre generada por la salida del equipo sigue pesando sobre la confianza del mercado.
Esta ruptura en la gobernanza pone de relieve varios aspectos:
Para los inversores, reevaluar el marco de gobernanza y la estabilidad del equipo será clave para analizar tendencias futuras.
Aunque la salida del equipo principal pueda parecer dramática, la naturaleza de código abierto de Zcash ofrece una protección fundamental. Este episodio pone de manifiesto los retos de gobernanza y estructura organizativa, más que problemas tecnológicos en el protocolo. Si ZEC podrá volver a crecer bajo la nueva estructura dependerá del desarrollo del ecosistema, el sentimiento de mercado y las tendencias globales del sector.





