
Según datos de CryptoQuant, se ha producido una divergencia notable en el ratio Market Value to Realized Value (MVRV) entre los stakers de Ethereum y el suministro en circulación. Esta diferencia pone de relieve dinámicas de mercado diferenciadas entre estos dos perfiles de inversores.
El ratio MVRV es una métrica fundamental para valorar si un activo está sobrevalorado o infravalorado, ya que compara la capitalización de mercado actual con el valor realizado. Actualmente, el MVRV de ETH en staking se sitúa en 1,7, mientras que el del suministro circulante es de 1,5. Esta diferencia de 0,2 puntos refleja una brecha significativa del 20 % en beneficios no realizados.
Los stakers de Ethereum disfrutan de una posición considerablemente más rentable que los titulares convencionales. Con un MVRV de 1,7, los stakers acumulan un 20 % más de beneficios no realizados en comparación con el suministro circulante. Este resultado se debe a varios factores clave.
Los stakers suelen bloquear sus tokens durante largos periodos para validar la red y recibir recompensas. Esta estrategia a largo plazo les protege de la volatilidad del mercado a corto plazo. Además, su participación en el staking refleja una convicción más firme en el futuro de Ethereum, lo que reduce su propensión a vender en subidas moderadas de precio.
La divergencia en el ratio MVRV revela una diferencia esencial en el comportamiento de estos grupos inversores. Los stakers comprometen sus tokens para validar a largo plazo y siguen una estrategia paciente y orientada al futuro. En cambio, los titulares de ETH en circulación gozan de mayor flexibilidad y pueden realizar beneficios con mayor facilidad.
Los titulares de ETH en circulación tienden a vender durante fases alcistas para asegurar ganancias. Este comportamiento explica por qué su ratio MVRV es inferior al de los stakers. La liquidez inmediata les permite reaccionar rápidamente a los movimientos del mercado, pero también implica que acumulan menos beneficios no realizados.
El suministro de Ethereum en staking sigue creciendo de forma sostenida, lo que refleja la mayor adopción del mecanismo de consenso Proof of Stake. Actualmente, el ETH en staking alcanza los 36,1 millones de tokens y la cifra continúa en aumento. Este crecimiento es un claro indicio de la confianza de los inversores en la red y su modelo de consenso.
El aumento del suministro en staking tiene varias implicaciones relevantes. Refuerza la seguridad de la red al incrementar el número de validadores y el ETH total bloqueado. Reduce la presión vendedora, ya que los tokens en staking quedan fuera de la circulación activa. Y fomenta una distribución de riqueza más equitativa en el ecosistema, ya que las recompensas de staking se reparten entre los participantes.
Frente al crecimiento del staking, el suministro circulante de Ethereum se mantiene estable en 121,12 millones de tokens. Esta estabilidad responde en gran medida al mecanismo de quema EIP-1559, que destruye parte de las comisiones de transacción con cada bloque validado.
El mecanismo de quema es clave para gestionar el suministro total de Ethereum. Al quemar sistemáticamente parte de las comisiones pagadas, genera presión deflacionaria que compensa la emisión de nuevos tokens por las recompensas de staking. En periodos de alta actividad, el ETH quemado puede superar al emitido, haciendo que Ethereum sea temporalmente deflacionario.
Esta dinámica de oferta, junto con el aumento de staking, crea un contexto favorable para la revalorización de Ethereum a largo plazo. La menor oferta disponible y la demanda sostenida pueden impulsar los precios, especialmente en beneficio de los titulares pacientes como los stakers.
La divergencia en los ratios MVRV entre stakers y titulares en circulación señala tendencias clave para el futuro de Ethereum. Refleja la maduración del ecosistema, con más titulares adoptando una perspectiva a largo plazo y contribuyendo activamente a la seguridad de la red.
Este avance refuerza la estabilidad y resiliencia de Ethereum. Una base de staking amplia y comprometida reduce la volatilidad y favorece la descentralización del consenso. La disposición de los stakers a bloquear sus tokens—pese a las oportunidades de negociación a corto plazo—demuestra una confianza sólida y duradera en el valor de Ethereum.
Para los inversores, estos datos brindan información valiosa sobre el sentimiento del mercado y los patrones de tenencia. Los elevados beneficios no realizados de los stakers pueden incentivar la participación en staking, reforzando así un círculo virtuoso de seguridad de red y reducción de la liquidez disponible.
El staking de Ethereum permite a los titulares bloquear su ETH, asegurar la red y obtener ingresos pasivos de entre el 2 % y el 4 % anual. Se puede participar mediante staking en solitario (mínimo 32 ETH), pools de staking o servicios de exchanges, con recompensas que varían según el nivel de participación en la red.
El indicador MVRV compara la capitalización de mercado con el valor realizado. Un valor alto señala sobrevaloración, mientras que un valor bajo sugiere infravaloración, ayudando a valorar los criptoactivos con precisión.
Un MVRV elevado entre los stakers indica beneficios no realizados significativos y posible sobrevaloración. Esto puede anticipar una corrección bajista y un aumento de la toma de beneficios.
Los titulares en staking obtienen recompensas de la red, pero asumen riesgos de volatilidad de precio. Los titulares ordinarios disfrutan de mayor liquidez y menor riesgo, pero renuncian a ingresos adicionales.
El ratio MVRV compara el precio promedio de adquisición de los titulares con el precio actual. Un ratio alto sugiere presión vendedora potencial, mientras que uno bajo destaca oportunidades de compra atractivas para inversores.
El staking en solitario en Ethereum exige al menos 32 ETH. Sin embargo, opciones como Rocket Pool permiten hacer staking con solo 0,01 ETH, facilitando el acceso a inversores minoristas.
Los picos de MVRV suelen anticipar sobrevaloración y posibles correcciones, mientras que los mínimos sugieren infravaloración y oportunidades alcistas. Históricamente, estos extremos han marcado importantes puntos de inflexión en el mercado.











