

La plataforma taiwanesa de activos virtuales Steaker afronta acusaciones de la fiscalía y ha publicado una declaración oficial confirmando su estatus legal. La compañía destaca que, desde su fundación, cumple rigurosamente con las leyes y regulaciones vigentes, manteniendo además un diálogo constante con las autoridades regulatorias. El fundador, Huang Wei-Hsuan, reitera públicamente que nunca se han malversado los activos de los usuarios y se compromete a una defensa jurídica total durante todo el proceso. Este episodio ha renovado el debate público sobre la regulación en la industria de las criptomonedas.
Steaker lamenta y muestra su decepción por las acusaciones de supuesta infracción de la Ley Bancaria y la Ley de Control de Blanqueo de Capitales. La empresa señala que, desde el inicio, ha contado con asesoría legal y validó la legalidad de su modelo de negocio según la interpretación judicial vigente entonces. Las interpretaciones y sentencias contradictorias en torno a los activos virtuales en los últimos años han creado una gran inseguridad jurídica para las empresas emergentes. Esta falta de claridad normativa dificulta el cumplimiento, ya que resulta imposible prever cómo los tribunales pueden clasificar sus operaciones.
Desde 2019, Steaker ofrece servicios de asignación de activos a usuarios taiwaneses. Tras la entrada en vigor en 2021 de la regulación anti-blanqueo para proveedores de activos virtuales, la compañía implantó de forma inmediata un paquete completo de medidas de cumplimiento:
La plataforma incorporó asesores especializados para reestructurar la organización y formar al personal. Además, creó un fondo SAFU (Secure Asset Fund for Users) para gestionar riesgos financieros sistémicos. Steaker presentó las declaraciones de prevención de blanqueo ante la Financial Supervisory Commission y ha ido refinando su modelo de negocio. Posteriormente, actualizó su sistema KYC (Know Your Customer) para limitar operaciones a usuarios con verificación de identidad completada. Estas acciones evidencian el compromiso con la legalidad, al tiempo que refuerzan la seguridad de la plataforma y la protección de los usuarios.
En relación con la supuesta violación del artículo 29 de la Ley Bancaria, la empresa sostiene que los activos virtuales no tienen la condición legal de instrumentos oficiales de pago y su funcionamiento difiere radicalmente del sistema financiero tradicional, por lo que no pueden interpretarse bajo la normativa bancaria. Esta diferencia resulta fundamental, ya que los activos virtuales constituyen una clase de activo distinta con requisitos regulatorios propios.
Respecto a la presunta mezcla de activos, Steaker rechaza estas acusaciones y explica que la subcuenta designada para depósitos de usuarios responde a fines administrativos legítimos, sin intención de ocultar información. Todos los movimientos de fondos están documentados y se reflejan en registros contables separados, garantizando la transparencia y el correcto tratamiento contable.
Steaker subraya que nunca ha ofrecido garantías de capital ni prometido beneficios a los usuarios. La plataforma comunica siempre los riesgos asociados a los productos y advierte sobre la volatilidad de los activos virtuales durante el registro, en la documentación y en los términos de servicio. El fondo SAFU se creó para proteger a los usuarios ante fluctuaciones extremas del mercado, no como incentivo para la aportación de capital. Este enfoque transparente asegura que los usuarios entiendan los riesgos inherentes a la operativa con activos virtuales.
Tras la grave disrupción sufrida por una importante exchange de criptomonedas a finales de 2022, Steaker reconoció el fuerte impacto y lo calificó como caso de fuerza mayor. De inmediato puso en marcha un proceso de compensación, logrando la adhesión de la mayoría de los usuarios afectados, quienes han recibido las compensaciones asignadas. Los usuarios pueden consultar el avance de la compensación en la plataforma específica. Steaker se compromete a mantener la promoción del plan para salvaguardar los derechos de todos los implicados, demostrando responsabilidad hacia su comunidad de usuarios.
Desde abril de 2023, Steaker suspendió algunas operaciones de la plataforma, como la contratación de productos y el alta de nuevos usuarios. No obstante, los usuarios con derecho mantienen el acceso a la función de retirada de activos virtuales, con la garantía de reembolso en vigor. Con ello, la empresa refuerza su compromiso de protección al usuario mientras resuelve los retos previos.
Huang Wei-Hsuan, fundador de Steaker, emitió una declaración pública donde confirma la plena colaboración con la investigación y el avance de los planes de compensación. Resalta que «Steaker nunca ha aceptado instrumentos oficiales de pago, ni ha ofrecido garantías de capital, ni ha emitido tokens propios, ni ha malversado fondos de los usuarios». Huang Wei-Hsuan añade que la empresa cuenta con expertos legales para litigios de recuperación de activos y sigue trabajando activamente para compensar a los usuarios. Asegura que siempre ha actuado con transparencia y mantiene su compromiso con la resolución de los problemas de los clientes.
Steaker señala que la tipificación legal de los activos virtuales en Taiwán sigue sin definirse, especialmente en cuanto a los límites del ámbito regulatorio. La compañía hace un llamamiento a los actores del sector para afrontar los nuevos retos y el crecimiento con racionalidad y apoyo institucional. Huang Wei-Hsuan afirma: «No eludo mis responsabilidades, pero necesitamos un entorno lógico y procedimental que permita a los emprendedores avanzar con seguridad». Esta postura refleja la necesidad de mayor claridad normativa para equilibrar innovación y protección del usuario.
Steaker reitera su respeto absoluto al proceso judicial mientras sigue aportando explicaciones y pruebas, con la esperanza de que el tribunal esclarezca los hechos. La empresa se compromete a publicar cualquier novedad en su página web oficial y agradece el interés y el apoyo del público. Este caso ejemplifica la tensión entre el desarrollo regulatorio y la innovación tecnológica en el sector de activos virtuales, y resalta la necesidad de un marco legal claro que garantice al mismo tiempo seguridad regulatoria y protección al consumidor. El resultado del proceso podría tener un impacto relevante en la regulación de plataformas de criptomonedas en Taiwán y, potencialmente, influir en los estándares del sector en toda la región Asia-Pacífico.











